-b) Comunidad educativa como organización - En primer lugar se dirá que la escuela es una organización específicamente educativa, toda vez que la educación posee los elementos constituyentes de una organización y además se encuentra claramente determinada y regulada por la sociedad en base a nuestra Constitución de 1978 amén de la legislación vigente actualmente, pues debe tenerse presente la LOE 2/2006 y el Decreto correspondiente de la Comunidad Autónoma. “El centro escolar o educativo es aquella organización que representa la confluencia física, espacial y temporal, del conjunto de normas, personal (administrativo, docente y discente), objetivos, procesos y prácticas de transmisión y aprendizaje” (Guerrero Serón, 211). Esta organización educativa está compuesta por el personal mencionado en el anterior apartado y también se haya orientada hacia objetivos y fines determinados, desde los puramente comunes e instructivos hasta os propiamente ideológicos o religiosos. Además de todo esto, posee funciones que le asigna la sociedad en la cual está enmarcada el centro, esto es, funciones formativas, socializadoras, legitimadoras, colaboradoras con el entorno del centro,… Para estudiar la organización escolar, debemos estudiar estos aspectos:
- Los objetivos de la enseñanza. Principios e idearios.
- La organización técnico-administrativa: órganos directivos y participación.
- La organización del aprendizaje: el horario, el agrupamiento y la disposición en el aula.
- La cultura organizativa escolar y las prácticas educativas.
- Técnicas didácticas visibles e invisibles.
- Uso del libro de texto.
Visto todo esto nos atrevemos a decir que la escuela es una organización formal, pues está altamente jerarquizada, es decir, no surge de manera espontánea, sino institucional. Sin embargo, alberga en su seno todo un conglomerado de organizaciones formales e informales. Entre las primeras podemos destacar las Asociaciones de Padres, las de Alumnos/as o las de Profesores. Entre las organizaciones informales destacan los grupos de iguales, la amistad, el sexo, las etnias, los barrios, etc. Queremos dejar constancia de que la escuela es una organización sistémica abierta, esto ya se contemplaba en la Ley General de Educación de Villar Palasí (1970) y en nuestra ley actual este distinción aún se sigue manteniendo si consideramos que el centro debe relacionarse con su entorno inmediato -las necesidades del alumno/a parten de la familia, del grupo de amigos, del ambiente en el cual se relaciona- para conocer así las necesidades de sus estudiantes, atendiendo así a los objetivos y fines propuestos. La apertura, el cambio, la transformación y la innovación son esenciales para lograr enriquecer nuestro sistema educativo. Para terminar con la comunidad escolar como organización se explicará que la escuela es cómo no una organización compleja, derivando su complejidad de diversos aspectos como puedan ser: la configuración de espacios y materiales, las relaciones humanas y profesionales, por conflictos y negociaciones entre sus miembros,… Han sido muchos los autores que han contribuido a definir la comunidad educativa como organización; entre ellos cabe mencionar Santos Guerra, el cual piensa que la escuela pervive independientemente de su éxito, o a García Hoz y Medina Rubio, entre otros, que explican cómo la organización escolar comprende la política educativa, la administración, la legislación y la organización escolar; valorando también que la consideración de “organización” a la escuela se le adjudica gracias al estudio que de la misma se hace con todas las connotaciones e influencias que en ella se detectan. Analizado todo esto, podemos concluir diciendo que las escuelas como organizaciones contienen una amalgama de características específicas que las convierten en lugares de una gran tradición, a la vez que se encuentran abocadas a respetar el progreso y por ello a valorar y aceptar los cambios sociales que se puedan dar.
- En primer lugar se dirá que la escuela es una organización específicamente educativa, toda vez que la educación posee los elementos constituyentes de una organización y además se encuentra claramente determinada y regulada por la sociedad en base a nuestra Constitución de 1978 amén de la legislación vigente actualmente, pues debe tenerse presente la LOE 2/2006 y el Decreto correspondiente de la Comunidad Autónoma.
“El centro escolar o educativo es aquella organización que representa la confluencia física, espacial y temporal, del conjunto de normas, personal (administrativo, docente y discente), objetivos, procesos y prácticas de transmisión y aprendizaje” (Guerrero Serón, 211).
Esta organización educativa está compuesta por el personal mencionado en el anterior apartado y también se haya orientada hacia objetivos y fines determinados, desde los puramente comunes e instructivos hasta os propiamente ideológicos o religiosos. Además de todo esto, posee funciones que le asigna la sociedad en la cual está enmarcada el centro, esto es, funciones formativas, socializadoras, legitimadoras, colaboradoras con el entorno del centro,…
Para estudiar la organización escolar, debemos estudiar estos aspectos:
- Los objetivos de la enseñanza. Principios e idearios.
- La organización técnico-administrativa: órganos directivos y participación.
- La organización del aprendizaje: el horario, el agrupamiento y la disposición en el aula.
- La cultura organizativa escolar y las prácticas educativas.
- Técnicas didácticas visibles e invisibles.
- Uso del libro de texto.
Visto todo esto nos atrevemos a decir que la escuela es una organización formal, pues está altamente jerarquizada, es decir, no surge de manera espontánea, sino institucional. Sin embargo, alberga en su seno todo un conglomerado de organizaciones formales e informales. Entre las primeras podemos destacar las Asociaciones de Padres, las de Alumnos/as o las de Profesores. Entre las organizaciones informales destacan los grupos de iguales, la amistad, el sexo, las etnias, los barrios, etc.
Queremos dejar constancia de que la escuela es una organización sistémica abierta, esto ya se contemplaba en la Ley General de Educación de Villar Palasí (1970) y en nuestra ley actual este distinción aún se sigue manteniendo si consideramos que el centro debe relacionarse con su entorno inmediato -las necesidades del alumno/a parten de la familia, del grupo de amigos, del ambiente en el cual se relaciona- para conocer así las necesidades de sus estudiantes, atendiendo así a los objetivos y fines propuestos. La apertura, el cambio, la transformación y la innovación son esenciales para lograr enriquecer nuestro sistema educativo.
Para terminar con la comunidad escolar como organización se explicará que la escuela es cómo no una organización compleja, derivando su complejidad de diversos aspectos como puedan ser: la configuración de espacios y materiales, las relaciones humanas y profesionales, por conflictos y negociaciones entre sus miembros,…
Han sido muchos los autores que han contribuido a definir la comunidad educativa como organización; entre ellos cabe mencionar Santos Guerra, el cual piensa que la escuela pervive independientemente de su éxito, o a García Hoz y Medina Rubio, entre otros, que explican cómo la organización escolar comprende la política educativa, la administración, la legislación y la organización escolar; valorando también que la consideración de “organización” a la escuela se le adjudica gracias al estudio que de la misma se hace con todas las connotaciones e influencias que en ella se detectan.
Analizado todo esto, podemos concluir diciendo que las escuelas como organizaciones contienen una amalgama de características específicas que las convierten en lugares de una gran tradición, a la vez que se encuentran abocadas a respetar el progreso y por ello a valorar y aceptar los cambios sociales que se puedan dar.